![]() |
|||
![]() |
La máxima guía sobre conejos Por: Mayra Cabrera |
||
|
Introducción Esta Guía, elaborada gracias al apoyo de la asociación animalista CAESPA, A. C. (Concientización, Adopción y Educación Social Pro Animal), y basado en los postulados de la House Rabbit Society (HRS), pretende ser una orientación para aquellas personas que tengan o hayan decidido tener a un conejo como animal de compañía.
Esta Guía está dedicada a mis amigos entrañables: a Renee Larson, quien me enseñó el cuidado y amor hacia los conejos, y a Chispa y Monchito, dos de tantos amigos conejos muy especiales. Gracias querido Monchito por todo lo que aprendí de ti y lo que significaste en nuestras vidas.
EL CONEJO La vida es oscura, un sueño
|
||
Monchito con sus amigos humanos
Amandita y Chispa
Tipper tomado el sol |
BREVE HISTORIA DE LOS CONEJOS El origen del conejo (Oryctogalus cuniculus) se remonta a Europa: hace miles de años abundaba de manera silvestre en España y Francia, en donde fue domesticado y consumido por los monjes durante la Edad Media, aunque hay indicios de que la domesticación se llevó a cabo mucho antes durante el Imperio Romano. En la época de los aztecas al conejo se le denominaba “tochtli” y formaba parte importante dentro de su calendario: indicaba el octavo día, así como un periodo de trece años; de hecho el mes tochtli iniciaba al final del día 18 de octubre y terminaba a la media noche del 15 de noviembre (dato interesante porque los conejos son precisamente animales crepusculares). Era un símbolo importante, casi místico en el que las personas nacidas en el Ce-tochtli (uno conejo), tenían buena estrella, ya que el conejo simbolizaba la fertilidad y la abundancia de cosechas. ¿Qué es un conejo? “Es un mamífero roedor”, responderá usted. Sí... y no. Al igual que las liebres y las picas, los conejos son pequeños mamíferos de la orden de los lagomorfos; el conejo (Oryctogalus cuniculus), aunque está emparentado con los roedores, se diferencia de éstos en que poseen cuatro incisivos (en vez de dos) en la parte superior de la boca: los dos frontales son visibles y los otros dos son más delgados, en forma de clavija y están detrás de los primeros; es importante mencionar que estos incisivos les crecen toda la vida. Por otra parte, los conejos son estrictamente vegetarianos (otros roedores, como los ratones y los hámsters son más bien omnívoros y pueden comer carne, por ejemplo) y habitan de forma natural en madrigueras. Además, pertenecen a la familia de los lepóridos (tienen su labio superior dividido), y sus orejas son más grandes, comparadas con las de sus primos roedores. Al igual que con el perro, a lo largo del tiempo el conejo ha sido criado y manipulado por los humanos dando lugar a muchas variedades que se diferencian entre sí por la estructura del cráneo, el tamaño del cuerpo, el color del pelaje y ojos, etc. En esta Guía no nos detendremos a detallar cada una de las razas, ya que no es el fin, pero en la Bibliografía se ha incluido literatura especializada sobre razas de conejos. Tamaño y apariencia. Un conejo promedio mide unos 40cm de largo, tiene la cabeza redonda y la nariz pequeña. La boca es amplia con labios que pueden separarse (el llamado “labio leporino”), alrededor de la boca tiene bigotes largos, mientras que sus ojos son grandes y están dispuestos a ambos lados de la cara, teniendo sus pupilas un campo visual muy amplio, de 360º. Como ya se mencionó, las orejas son largas y aunque en muchas razas estas tienen la misma longitud que la cabeza, en otras las tienen mucho más pequeñas (como es el caso del conejo enano). Las patas también son distintas de otros roedores, no sólo porque están cubiertas de pelo (las de un ratón, no), sino porque las patas posteriores son largas y fuertes y le proporcionan una gran agilidad, lo cual es vital en un animal que es presa. La cola, por su parte, es corta (la de otros roedores es más bien larga) y está formada por pequeños huesos flexibles que forman parte de la columna vertebral; la cola o rabo juega también un papel importante, ya que si está levantada, puede indicar la presencia de peligro al resto del grupo. Algunas características (de acuerdo a algunas razas). Existen numerosas razas de conejos, las cuales varían de acuerdo a su complexión, color, tamaño, tipo de orejas y pelaje como son: conejo de Alaska, conejo amarillo de Borgoña, conejo de Angora, conejo Arlequín, conejo Azul de Viena, conejo Californiano, conejo Gigante (subdividido en Británico, de Flandes, Mariposa), conejo Himalayo, conejo Japonés, conejos lop (los de orejas caídas: Alemán, de Cachemira, de Meissen, Francés, Holandés), conejo Polaco, conejo Urraca, conejo Zorro suizo y muchas otras razas más. Ojos. Respecto al color de los ojos, estos pueden ser azules, rosados, negros, castaños, grises y tener formas diversas: alargados, redondos, pequeños o muy grandes o delineados con un tono más oscuro que el resto del pelaje. Orejas. Las orejas también varían en cuanto a su forma y tamaño; las estándar suelen ser de la misma longitud que su cabeza, unos 10 o 12 cm aproximadamente, o también pueden ser muy cortas (las del conejo enano holandés miden apenas unos 5 cm de longitud) o muy largas, como las del lop inglés (que miden entre 58 y 70 cm de punta a punta), así como pueden ser erguidas o caídas (como los mini lop). Nota sobre los conejos que aparecen en esta Guía: Tipper es un conejo holandés, Monchito y Nicolás son tipo neozelandés, Amandita es criolla, Chispa es cruza de californiano, Max es un Rex, Canica es un “conejo piedra”, Oreo es tipo mariposa inglés, mientras que Sara, Moni y Charly son mini lop alemán. Carácter. Es importante indicar que cada conejo, al igual que cualquier otro compañero animal, tiene un carácter y personalidad únicos, lo cual se irá descubriendo conforme nosotros los cuidemos e interactuemos con ellos. Respecto a las razas más conocidas en nuestro país, se puede decir lo siguiente: |
||
![]() Canica, conejo "piedra" y Nicolás conejo neozelandés |
DÓNDE ADQUIRIR UN CONEJO Aunque existen criaderos especializados en conejos, usted debe preguntarse antes por qué desearía adquirir un ejemplar de un determinado tipo. Debe recordar que posiblemente requiera cuidados especiales que usted no pueda brindarle y que al adquirirlo en un arrebato de entusiasmo, quizá más adelante quiera deshacerse de él (no conviene, por ejemplo, intentar adquirir un ejemplar de pelo largo como el conejo de Angora si vivimos en un clima cálido). ¿Qué edad debe tener el conejo que voy a adquirir? Aún cuando de todas formas decida comprar un conejo, éste debe tener al menos ocho o diez semanas de edad. Las crías (a las que se les llama gazapos) nacen sordas (orejas pegadas al cráneo), ciegas (con los ojos cerrados) y sin pelo, y si son separadas muy tempranamente de su madre, aparte de ser cruel, no tienen las defensas, salud ni independencia suficiente para valerse por sí mismas. En cambio, un conejito mayor a las 8 semanas (como Nicolás, ver foto de arriba), es capaz de comer por sí solo, su cuerpo está totalmente cubierto de pelo, tiene las orejas erguidas y separadas de la cabeza, los ojos completamente abiertos y debe caber en nuestras dos manos (un gazapo apenas y cabe en una sola mano y parece más bien una bolita con movimientos inseguros). No debe nunca separarse a un gazapo de su madre, ya que necesita ser alimentado con su leche para fortalecer su cuerpo y adquirir inmunidad a enfermedades. Los gazapos comienzan a comer alimentos sólidos al mordisquear las heces (bolitas) de su propia madre, ya que es más fácil asimilar este alimento “pre digerido”. |
||
![]() Max, conejo Rex |
¿POR QUÉ TENER UN CONEJO? Buena pregunta. Usted debe hacérsela ANTES de tener uno. Los conejos son criaturas tranquilas, que aunque de vez en cuando retozarán, correrán y escarbarán en su arenero (sobre todo los más jóvenes), es un animal que no ladra, no maúlla, no demanda de atención todo el tiempo y que son relativamente fáciles de cuidar y mantener. Si lo que usted busca es una mascota (“amigo animal” es el término más adecuado) a quien pueda observar por largos ratos sin que se abalance a lengüetazos sobre usted (como es el caso de un perro), pero que a la vez pueda tocar y acariciar su pelo de cuando en cuando (lo que no ocurre con un pez), que reconocerá su voz y que atenderá a su llamado cuando le hable por su nombre (¿no lo sabía?, los conejos aprenden su nombre y atienden a él), el conejo es para usted.
Un conejo sano no tiene olores desagradables y no es necesario que se le bañe (se acicalan todo el tiempo y mantienen así su pelo limpio). Aprenden rápidamente en dónde hacer sus necesidades (en un arenero para gatos, como ya se explicará) y su alimentación es sencilla y bastante económica, comparada con la de otro tipo de animales de compañía. Un amigo callado y comprensivo. El conejo como miembro de la familia. Preguntas que deberá hacerse antes de tener un conejo.
Cosas básicas sobre los conejos.
|
||
Cecotrofos
Menú balanceado diario (un conejo adulto) - Un manojo grande de avena en espiga (viene en pacas y se consigue en farmacias veterinarias y forrajeras para ganado). SIEMPRE debe tenerlo a disposición. - Una zanahoria o ¼ de manzana o ½ naranja o ½ rebanada de papaya o algunas ramitas de alfalfa; se compra en mercados, el súper o en forrajeras (deshidratada y en paca) - Una ramita de apio (en cuadritos) o de albahaca u otra hierba aromática o dos hojas de lechuga romanita (no es necesario a diario) - Un tercio de taza de alimento comercial compactado, (llamado “conejina” o “pellets”) - Agua fresca y limpia, disponible todo el tiempo
Albahaca, zanahorias y espinacas
Contenedor para paja (avena)
Alimentos prohibidos
Avena en espiga, fresca
Cecotrofos (izquierda) heces muy pequeñas, no normales. Heces normales (derecha, abajo)
|
LO QUE UN CONEJO COME Como ya se mencionó antes, existe un montón de información tanto en internet como en libros sobre conejos (de granja, sobre todo) que es parcial o errónea sobre la alimentación que deben tener estos. La alimentación es pieza clave porque muchas veces de ahí depende la buena salud de nuestro orejón amigo.
Los principales errores en la alimentación del conejo. El sistema digestivo del conejo. Hay que hacer un paréntesis para mencionar que los conejos, al igual que los gatos, se asean lamiéndose el cuerpo, y al hacerlo tragan pelo. Pero a diferencia de los gatos, los conejos no pueden echar fuera (vomitar) estas bolas de pelo que han ingerido. Si a un conejo lo alimentamos exclusivamente de alimento comercial (conejina), al momento de mezclarse con el pelo en su estómago, con el tiempo se formarán los llamados “tricobezoares”, los cuales son verdaderas masas que dificultarán su digestión, impidiendo o entorpeciendo su desplazamiento intestinal hasta el colon, y al llegar ahí y estar en contacto con las bacterias anaerobias, se causará una fermentación y taponamiento (obstrucción) tal que enfermará gravemente al conejo, pudiendo incluso causarle la muerte (Ver apartado de La terrible estasis gastrointestinal). Alimentos permitidos. Los conejos pueden comer los siguientes vegetales:
Nota. Nunca se debe darles vegetales ni frutas recién sacados del refrigerador (hay que atemperarlos dejándolos un rato fuera o enjuagándolos con agua tibia y secándolas con un trapo limpio y seco) y que estén correctamente lavadas (enjuagarlas perfectamente para que no tengan rastros de jabón, cloro u otro desinfectante). No se recomienda que se les alimente únicamente con lechuga, porque es un vegetal pobre en nutrientes. Los conejos también pueden comer una gran variedad de frutas como:
Nota: no se les debe dar ninguna fruta en conserva ni en almíbar. También pueden comer las siguientes hierbas de olor: la hierbabuena, la menta, la salvia, la albahaca, el cilantro, la mejorana y el perejil, todas debidamente lavadas, escurridas y desinfectadas y sin las raíces u hojas amarillentas, cafés o marchitas. Alimentos que pueden comer, pero con moderación. Alimentos prohibidos para los conejos.
Preguntas frecuentes sobre la alimentación del conejo (repaso).
¿Qué comen? Pueden comer frutas y verduras como; manzana, guayaba, jitomate, fresa, naranja, papaya, piña, plátano, apio, zanahoria, alfalfa, perejil, albahaca, etc., alimento comercial seco (la llamada conejina, pero en poca cantidad: ver la tabla “Menú balanceado diario para conejos adultos”, al inicio de esta sección) y sobre todo, fibra en abundancia pero que sea natural, como lo es la avena en espiga (seca y empacada, como la venden en las forrajeras, o fresca como la de la foto: si se tiene jardín es fácil cultivarla) o también pasto (limpio y sin pesticidas) o heno. ¿Cada cuándo hay que alimentarlos? De preferencia dos veces al día (mañana y noche), aunque puede hacerse sólo una vez. Siempre deben disponer de agua fresca y limpia en su bebedero, así como de avena en espiga a libre demanda. Las cantidades de otros alimentos (alimento comercial –pellets-, frutas y verduras) se indican en el apartado correspondiente. ¿Puedo darle a probar una barrita de cereal (o cereal que desayuno o avena con sémola y azúcar o dulces o chocolates o pastel)? NO. La comida para humanos que sea procesada o que contenga azúcar o harina refinada (incluyendo el cereal de avena), JAMÁS debe dársele a un conejo. Tampoco pan, como se indica en algunos sitios de internet (nuevamente, harinas refinadas). Aunque un trocito de pan no le hará daño, es posible que le demos otro, otro y otro más (sobre todo si tenemos niños y le “convidan” de su merienda). Nuestro conejo puede enfermarse seriamente y su padecimiento puede ser el de la estasis gastrointestinal (ver apartado de Salud y Enfermedades). No arriesguemos la salud de nuestro conejo y cuidemos de que los niños no le den, ni siquiera una vez, un trozo de cualquier golosina o alimentos antes mencionados. Cuidado también con alimentos azucarados que venden en las tiendas de mascotas: su finalidad es puramente comercial y el único azúcar que pueden probar es la fructosa de las frutas. Y con moderación. Si mi conejo se enferma, ¿le puedo seguir dando lo mismo de comer? No exactamente. Si tiene diarrea o casi no hace bolitas (sección de Salud, “La temible estasis gastrointestinal”), es preferible retirarle la conejina (alimento comercial seco) y frutas muy dulces (plátano, uvas) o con alto contenido de agua (melón, sandía). Se le deben ofrecer hojitas de alfalfa (ver la foto correspondiente) junto con algunas hojas de albahaca o hierbabuena. Si no puede o no tiene ánimos para comer por su cuenta, debemos hacer una papilla con un poco de avena integral (de la consumo humano, que NO contenga azúcar), junto con un trozo de manzana, añadir un poco de agua y suministrarlo con una jeringa. Si está resfriado hay que retirar los alimentos húmedos y continuar con el resto de los alimentos ya mencionados (incluyendo la conejina). Si está delgado y débil hay que ofrecerle sobre todo alfalfa fresca. Y si en cualquiera de los casos no come por su cuenta, hay que alimentarlo con una jeringa. Ver la sección de Salud “Alimentación del conejo enfermo”. Yo alimentaba sólo con pellets (alimento comercial compactado) a mi conejo y al darle vegetales, le dio diarrea, ¿por qué? ¿Debo quitarle los vegetales? No. Esto puede ocurrir porque el organismo del conejo aún no se acostumbra a los vegetales. Para evitar esto (no, no hay que darles antibióticos ni ningún medicamento, a menos que mostrara otros signos como apatía, fiebre o vientre inflamado); lo que hay que hacer es seguir dándole los vegetales, pero en pequeñas cantidades y en trocitos (por ejemplo, cuadritos de 1 ½ cm de zanahoria, una ramita de perejil), diariamente por tres días, e incrementar la cantidad en los días subsecuentes hasta que se adapte su organismo (la meta serían unas 2 tazas de vegetales por día). En el caso de los conejitos, se les debe dar a partir de los cuatro meses de edad, también en pequeñas cantidades para evitar la diarrea. ¿Cómo deben ser las bolitas (heces) de mi conejo? Deben ser redondeadas, de 0.5 a 1 cm de diámetro, firmes y compactas. No deben ser demasiado pequeñas, ni duras. Si hay ausencia de ellas es un indicativo de que nuestro conejo está seriamente enfermo (consulte la sección de Salud y Enfermedades). Respecto al color pueden ser de un color oscuro, casi negro, pero esto indicaría que está comiendo demasiado alimento comercial. Lo mejor es que tengan un color más claro, casi pajizo, lo que nos indicaría que su digestión es perfecta. ¿Dónde compro la conejina (alimento peletizado comercial) y cómo la escojo? Puede adquirirse tanto en farmacias veterinarias como en comercios donde vendan alimento para ganado (forrajeras); incluso se puede conseguir en tiendas de mascotas (claro, el precio es mucho mayor: hasta un 70% más caro que si se compra en una forrajera). Existen varias marcas en el mercado, pero lo importante es verificar la etiqueta de información nutricional; debe entonces escogerse aquel alimento que sea alto en fibra (20-25%) y bajo en proteína (14-15%) y en calcio (menos del 1%). Si no se encuentra un alimento comercial con las características antes mencionadas, deberán reducirse las raciones (un cuarto de taza diaria). Deben evitarse aquellos alimentos “especiales” (algunos los venden como “golosinas para conejos”) y “fortificados” que contengan “extras” como nueces, semillas o frutas deshidratadas o incluso “bolitas de yogur”, ya que contienen azúcar. ¿Le debo dar vitaminas? NO. Un conejo que lleva una dieta sana y natural como la ya descrita, no necesita suplementos extra de vitaminas, con la excepción de que se trate de un conejo bajo de peso (por desnutrición) y/o que nuestro veterinario las prescriba. Recordemos que en ese caso, seguramente será por un corto periodo de tiempo, no de por vida. |
||
Charly en su casita
Arenero con Biolan*
¿Qué tenemos por aquí? |
DÓNDE DEBE VIVIR NUESTRO CONEJO
El hábitat del conejo silvestre. Las patas traseras del conejo son largas, mientras que las delanteras son cortas. Esto no sólo le ayuda a escapar ágilmente de los depredadores, sino que al conejo campestre también le sirven para cavar madrigueras: utiliza las delanteras para escarbar y las traseras le sirven de palas para retirar la tierra que va sacando. Los conejos silvestres cavan túneles intrincados que les sirven de casa e incluso pueden habitar varios individuos en el mismo en una especie de “multifamiliar” (hay secciones para tener a las crías guarecidas en un “nido” hecho con pelo de la madre). Ahí se guarecen durante el día y hasta que hay poca luz (cuando va a amanecer o cuando cae la tarde), salen a la superficie para alimentarse, establecer relaciones sociales, explorar y correr. El conejo casero, es decir, el que ha sido domesticado y que ahora es nuestro amigo animal, es preferible que duerma dentro de casa, ya que recordemos que es un animal de presa y que es muy vulnerable: aunque en primera instancia pensemos que el tenerlo suelto en un jardín es lo más “natural” para él, debemos saber que un conejo domesticado ha perdido parte de sus capacidades natas para guarecerse (hacer un escondite, por ejemplo) y que en realidad está más que expuesto en esa zona abierta y puede ser víctima de depredadores (perros, gatos, y otras especies que por la invasión del hombre a sus territorios se han vuelto “urbanos”, como los zorros y los cacomiztles americanos), además de que puede hacer hoyos y escapar, o arrasar con sus preciadas plantas, o intoxicarse al comer plantas de ornato o incluso resfriarse o insolarse por estar a la intemperie. Algo más: el estar a la intemperie el conejo también está más predispuesto a contraer enfermedades que si viviera dentro de la seguridad de la casa de sus humanos no adquiriría. Aunque se ha dicho que puede correr libremente por la casa (tomar en cuenta de que puede soltar involuntariamente bolitas –excremento- de tanto en tanto), es preferible que tenga su casa propia. Aunque en las tiendas de mascotas puedan vender jaulas y haya quien recomiende algunas de 90cm de largo x 60cm de ancho, estas más bien son diminutas, y que son más bien usadas para los infortunados conejos que son utilizados para cría, para engorda o, en el más triste de los casos, en bioterios de laboratorios. Ese espacio es insuficiente, ya que el espacio mínimo recomendable para un conejo es aquel donde su cuerpo quepa al menos tres veces a lo largo de la jaula. La jaula antes mencionada quizá funcione para razas pequeñas, como los mini lop o berliers (los de orejas caídas), pero no para un conejo estándar como el neozelandés (el clásico conejo blanco). Y aún así es para UN solo conejo. Pensemos entonces antes de entrar a esta maravillosa aventura que significa convivir con un conejo en su bienestar y en el espacio que requiere. Reflexionemos en lo siguiente: las viviendas de interés social para las personas se consideran muy pequeñas. Imaginemos entonces el vivir recluidos en el espacio de una sola recámara de 2.7 m x 2.7m, en donde comeremos, nos asearemos y haremos nuestras necesidades… y no saldremos. Asfixiante, ¿no lo cree? Lo mismo sentiría un conejo si viviera en una jaulita de tan reducidas dimensiones. Ahora bien, si no disponemos de espacio, sinceramente y a estas alturas, mejor no tengamos un conejo. Cómo construirles un condominio a nuestros conejos (paso a paso). Preguntas frecuentes sobre el hábitat del conejo casero.
¿Dónde debe vivir mi conejo? ¿Puedo hacerle yo mismo su casa? Los conejos pueden ser animales de compañía que de preferencia deben vivir dentro de casa, e incluso pueden andar libres por toda la casa pero teniendo los cuidados correspondientes (perros que puedan perseguirlos o que pueda roer cables y electrocutarse, por ejemplo). Lo más importante es que se les puede adaptar una casa dentro de la nuestra. Ver el apartado anterior llamado El hábitat del conejo casero. ¿Pueden andar sueltos (o deben permanecer sólo en su condo)? Claro que sí puede dejárseles sueltos en casa, siempre y cuando sea bajo nuestra supervisión. Hay que estar atentos tanto a que no roan o rasguen muebles o zapatos, como a que no se electrocuten al roer cables de aparatos electrodomésticos. También hay que vigilar que no sea machucado o pateado por nosotros o que ruede por las escaleras, así como cuidarlo de “depredadores” (perros y gatos). Un conejo es muy divertido cuando se le observa explorar, corretear y hasta “bailotear” dentro de casa. ¿Qué mantenimiento debo darle al condominio? ¿Cada cuándo debo limpiarlo? Diariamente hay que retirar la paja que tiren al suelo y podemos retirar con un cepillo de lavandería el pelo y bolitas (excremento) que haya en las alfombras; al hacerlo no nos costará trabajo hacer la “limpieza general” que deberá hacerse cada semana o cada 10 días, que es cuando cambiaremos el arenero (ver la pregunta “¿En dónde hará del baño mi conejo?”, que está en seguida). Al cepillar las alfombras hagámoslo con movimientos circulares para retirar más fácilmente el pelo que se adhiera. Cada mes podemos retirar las alfombras y lavarlas con una mezcla de agua caliente y vinagre (una taza por cada 5 litros de agua) y tenderlas al sol. Como son sintéticas serán más fáciles de lavar y de secar. El mismo procedimiento se hará con los areneros (ya sea en cada cambio o cada mes) y los niveles (tablas) se pueden limpiar con un trapo humedecido en agua y vinagre. NO deben usarse: cloro, jabón en polvo, limpiadores de piso, insecticidas ni otras sustancias diferentes al vinagre (a excepción de extrema suciedad; en ese caso enjuagaremos exhaustivamente). Por último, si contamos con aspiradora, usémosla una vez al mes para retirar completamente el pelo suelto (sobre todo en rincones, debajo de las rampas y dentro de las casitas) y los restos de Biolan* o de alimento que queden sobre la alfombra. Procuremos, eso sí, no estresar a nuestros conejos (podemos sacarlos del condo a un lugar seguro mientras usamos la aspiradora). ¿En dónde hará del baño mi conejo? Para hacer sus necesidades, el conejo aprende rápidamente a usar un arenero, igual que un gato. El arenero es una bandeja de plástico que venden en supermercados (sección de mascotas) o en tiendas de mascotas, y que incluso viene equipada con una palita de plástico para retirar los desechos. En dado caso, también puede conseguir a bajo costo una bandeja como se muestra en la foto en donde vendan artículos de plástico (debe medir unos 40 x 30cm). Aunque así se llame, el arenero no debe contener arena; la “arena para gatos” que venden en la sección de mascotas no les sirve a los conejos: puede tener polvillo muy fino y afectar sus pulmones. Peor aún si es de la que es “aglutinante” (aglutina los líquidos para poder retirarlos con una palita), ya que es común que se le pegue al conejo en las patas (porque permanecen más tiempo que un gato dentro del arenero) y que al lamerla, se intoxique o le cause daños serios a su estómago (ver en la sección de Salud La temible estasis gastrointestinal). Por otra parte la arena para gato (de cualquier marca o presentación) tiene el inconveniente de que resulta cara porque los conejos orinan con mayor frecuencia y en mayor cantidad que un gato. Si no debo usar arena para su arenero, ¿qué usar entonces? Existe un producto llamado Biolan* y que no es mas que paja de cereales compactados y peletizados como churritos pequeños (ver la foto adjunta). Su capacidad de absorción (tanto de líquidos como de olores) es superior al de la arena para gato, no contiene químicos (por lo que si el conejo llega a ingerirla no lo enfermará) y es biodegradable (cuando cambiemos la cama del arenero podemos utilizarla como composta o fertilizante). Este producto lo elabora la compañía de alimentos La Hacienda: al final de la guía mostramos su página de internet para ubicar las sucursales en México; también lo podemos comprar en veterinarias y tiendas de mascotas. Resulta además bastante económico si lo comparamos con la arena para gatos (si lo compramos en alguna sucursal de La Hacienda, es mucho más barato y hay presentaciones de 5 y de 25kg). En internet también podemos encontrar otras marcas de materiales similares y que surten a diversos países. ¿Cómo le enseño a usar su arenero? Si le hacemos su condo a nuestro conejo, antes de meterlo hay que ponerlo en un lugar pequeño (una jaula pequeña, una caja de cartón) donde quepa su arenero. Como tendrá el espacio restringido ahí mismo hará sus necesidades. Una vez que haya orinado y defecado, pasar tanto el arenero como al conejo a su condo o casa nueva y él solito se meterá a su arenero porque es el lugar donde hay deposiciones. El arenero deberá llenarse con Biolan* y se dejará una capa de 1.5 a 2cm de alto. Se puede cambiar toda la cama (Biolan con desechos) una vez a la semana o cada 10 días (dependiendo qué tan sucio esté) o retirar cada tercer día las partes más húmedas (las esquinas). Importante. Aunque el Biolan es un material muy absorbente, no debemos dejarlo durante más de 10 días por higiene y salud de nuestros conejos (y la nuestra también). Además, un arenero muy sucio hará que el conejo desista de usarlo y que prefiera hacer sus necesidades fuera, se ensucie él mismo y posiblemente enferme. Debemos cuidar también que no haya moscas porque podrían poner sus huevecillos en el arenero y tener una plaga de moscas unos cuantos días después. ¿Qué tipo de juguetes le puedo dar a mi conejo? Los conejos son criaturas curiosas y se les deben dar “juguetes” que eviten su aburrimiento. Se les puede dar tubitos de cartón (como los del papel higiénico) para que los mordisqueen o, si es posible, ductos de cartón (los utilizados en materiales de construcción para hacer columnas) por donde quepa nuestro conejo y los use como túneles. Hay también cascabeles que pueden mover y rodar (ojo, no a todos les gustan) u objetos de madera que no tengan bordes afilados o estén barnizados. ¿Es cierto que deben roer madera? Así es. Los incisivos les crecen toda la vida y deben desgastarlos no sólo al mordisquear su comida, sino también al roer un buen trozo de madera. Puede ser una tablita de pino (no tratada con químicos) o la rama seca de un árbol frutal. En este caso, debe lavarse perfectamente con agua caliente y dejarse secar. No se recomienda darles ni ramas verdes (posible toxicidad) ni tampoco “palitos” que venden en las tiendas de mascotas: estos suelen ser coloreados o saborizados y no son muy sanos que digamos. Si le colocamos una casita de madera, como ya se vio, dejémoslo si la roen y sustituyámosla si está muy dañada. ¿Se llevarán bien con mi perro o mi gato? Si nuestro perro caza ratas o es un sabueso, mejor no hagamos la prueba, ya que posiblemente no distinga entre una rata y nuestro conejo. Aunque con los gatos existe la posibilidad de que traten de atacarlo o arañarlo, hay muchos testimonios que muestran la gran amistad que llega a haber entre un gato y un conejo que con un perro. Lo que se recomienda, en dado caso (atención: esta es una tarea que requiere a más de un adulto supervisando todo el tiempo la escena), es mantener a nuestro perro (o gato) separado de nuestro conejo, ya sea mediante una jaula o malla, de forma tal que puedan olerse mutuamente pero sin que uno dañe al otro. Se evitará en lo posible que nuestro perro le ladre (hay perros que sí obedecen, si el nuestro no lo hace… las posibilidades de éxito disminuyen drásticamente) para evitar que nuestro conejo se estrese o asuste y salga disparado, lo que ocasionaría ansiedad extra en nuestro perro. Se debe continuar hasta que uno y otro se acostumbren mutuamente a su presencia y se ignoren. Esto se repetirá a diferentes intervalos y durante varios días (nadie dijo que fuera fácil), y si la cosa va bien, se puede intentar un acercamiento más directo: no se olvide de premiar con palabras y caricias a su perro cada vez que sea más tolerante ante la presencia del conejo. Hay muchos casos de perros y gatos que son los mejores amigos de un conejo (incluso duermen juntos), pero esta tarea lleva tiempo y no se logra de la noche a la mañana. Paciencia y constancia, pero si ve que no es posible, mejor tenga a su conejo bajo resguardo. |
||
Maloclusión
Alicates
Chispa en su cojín azul
Irritación en la zona de los ojos por problemas de la piel
Problemas cutáneos por ácaros: falta de pelo en zonas y descamación
Nicolás utilizando el bebedero
Canica de 6 meses y Nicolás de 2 1/2 meses
Dieta para un conejo enfermo (1) Alimentación con jeringa Se debe hacer una papilla con los siguientes ingredientes: - 2 cucharadas de puré de calabaza* - 1 cucharada de puré de plátano** - Una pizca de microorganismos acidófilos (se compra en la farmacia) - 1 cucharada de conejina molida (pulverizada) Mezclar y dar al conejo unas 4 veces al día (un máximo de 90 cc para un conejo de 2 o 3 kg). Respecto a los líquidos, también pueden suministrarse con jeringa (a menos que el veterinario sugiera una hidratación vía subcutánea); puede dárseles té de manzanilla SIN endulzar.
Dieta para un conejo enfermo (2) Alimentación para conejos que comen por su cuenta, pero que deben comer alimentos suaves. - Hacer puré medio plátano (o hasta 3/4), añadirle un tercio de taza de conejina molida, una pizca de microorganismos acidófilos y una cucharada sopera de linaza molida. Mezclar hasta que esté suave, formar pequeñas bolitas y dar a nuestro conejo. - Comprar (mercado o súper) un ramito de alfalfa, desinfectarla y escurrirla bien y quitarle todas las hojas, colocarlas en papel absorbente y después en un frasco con tapa que guardaremos en el refrigerador (poner una servilleta de papel en la tapa para la humedad). Ofrecerle un puñado de hojitas tres veces al día y retirar las que no coma. Puede darle también hojas de albahaca, perejil, cilantro o hierbabuena. - Cortar zanahoria en rodajas y cocerla al vapor hasta que suavice, dejar enfriar hacerlas puré y guardar en un frasco limpio en el refrigerador. Tomar un tercio de taza y mezclarla con avena integral en hojuelas (sin azúcar o sémola de trigo). Este puré también puede adquirirse en la sección para bebés en el súper. - Humedecer conejita con puré de calabaza, formar bolitas de 2cm con la mezcla y ofrecerla a nuestro conejo (pueden guardarse hasta 24 h en el refrigerador; ofrecerlas atemperadas). - Otras variantes: manzana o zanahoria rallada, o un poco de bagazo de frutas o verduras (meter al extractor de jugos trozos de manzana, zanahoria y apio; este último introducirlo en cubitos).
Monchito en terapia
Monchito y su querida Chispa
Cortauñas de tijera
Ver la uña del conejo |
SALUD, CUIDADOS Y ENFERMEDADES DE LOS CONEJOS
¿Cómo sé si está enfermo mi conejo? Síntomas frecuentes. Un conejo enfermo puede presentar algunos de los siguientes síntomas: permanece quieto, ovillado (hecho bolita) y tenso, sus ojos se ven tristes, entrecerrados y opacos y su pelo se ve descuidado, sin acicalar. Presta poca o nula atención a lo que ocurre a su alrededor y, lo más importante, es que se niega a comer o a beber agua e incluso no tiene ánimos para ir hasta su arenero. Al momento de levantarlo es posible que no ponga ninguna resistencia o que si lo hace, se zafe para volverse a ovillar y quedarse extrañamente quieto; puede mostrar suciedad en la región anal o lesiones (heridas) en su cuerpo o en el interior de las orejas. Al revisar su arenero puede ser que no haya deposiciones (bolitas), o que sean muy chiquitas o que sean muy aguadas (diarrea; no confundir con los cecotrofos, ver sección de Alimentación), el vientre puede estar distendido (inflado), sus patas débiles o tener regiones sin pelo en su piel (mostrando incluso descamación) o mostrar heridas que supuren o hinchazones. El cuerpo puede estar enflaquecido, y los incisivos (dientes frontales) pueden estar sumamente largos. Cómo revisarlo (y aspectos a considerar). Primero que nada, hay que levantarlo con sumo cuidado (como se indica en el apartado de Otras preguntas sobre los conejos), llevarlo a un lugar seguro y cómodo en donde nadie lo moleste (otras mascotas, por ejemplo) y de donde no pueda saltar y lastimarse para poder revisarlo y palparlo para ver si no presenta heridas, golpes o lastimaduras varias (alguna espina clavada en su cuerpo, por ejemplo), abultamientos bajo la piel (pueden ser tumoraciones o incluso heridas infectadas y llenas de bacterias producidas por algún mordisco de otro conejo u otro animal; mucho cuidado con esto si nos animamos a drenar y desinfectar por nuestra cuenta: bacterias como la Pasteurella suelen estar presentes en tales heridas y podemos quedar infectados nosotros; tendremos para ello que usar guantes y desinfectarnos las manos con agua oxigenada antes y después de tratar la herida). Se deben revisar sus orejas, tanto su interior (que no tengan costras o lesiones), como sus bordes (que no estén endurecidos o escamosos) y su pelaje. Esto se menciona porque en caso de deficiencias en su dieta, o con la presencia de ácaros, la piel de inmediato lo resiente y se observa el borde de las orejas endurecidas o escamosas, pelo maltratado y algunas calvas. En caso de una calva aislada (falta de pelo en una región específica) hay que revisar si en la piel desnuda no hay una o dos marcas o incisiones en la misma: esto indicaría que posiblemente lo mordió una araña. También se deben revisar sus dientes, si no están fracturados o excesivamente largos y hasta curvados o se muestran abscesos y enrojecimientos, ya sea en las encías, en la parte externa de las mejillas o en el interior de las mismas. La coloración de los labios y lengua debe ser rosada, y nunca pálida y el conejo no debe presentar moqueo al tiempo que su cuerpo se siente frío; si este es el caso, entonces se puede tratar de una hipotermia (enfriamiento). A continuación se debe palpar su abdomen, el cual debe estar firme pero no tensado como tambor ni tampoco inflado, ni escucharse sonidos gorgoreantes o un gran silencio. Si muestra alguno de los síntomas anteriores, favor de seguir leyendo para identificar y atender los siguientes padecimientos. Recordemos que la mejor medida es la prevención, la cual puede llevarse a cabo muchas de las veces. El botiquín que todo dueño de conejos debe tener en casa. En caso de presentar cualquiera de los problemas anteriores, debemos llevarlo inmediatamente a nuestro médico veterinario para que le dé el tratamiento adecuado. De cualquier forma, no está de más tener en casa gasas, algodón, agua oxigenada y yodo en caso de que nos veamos en la necesidad de limpiar y tratar sus heridas nosotros mismos (ojo: sólo de manera urgente e inmediata; una curación de este tipo no es motivo para que dejemos de llevarlo al veterinario). La esterilización (y su importancia). Primero que nada explicaremos en qué consiste la esterilización. La esterilización se refiere a la remoción quirúrgica de los ovarios y el útero en las conejas, y en los conejos se refiere a la remoción de los testículos. Este tipo de cirugía requiere anestesia general y los conejos suelen recuperarse en un plazo de un par de días (su veterinario le indicará qué tipo de cuidados postoperatorios requerirá su animalito). Si su veterinario ha esterilizado perros o gatos, es garantía de que puede esterilizar a su conejo, ya que las técnicas quirúrgicas que emplea son muy similares en una especie y otra. Claro, no dude en preguntar a su veterinario si ya ha esterilizado a un conejo, cómo va a llevar a cabo el procedimiento y qué tipo de anestesia utilizará (la anestesia con gas es la más segura para esta especie). “Prolífico como conejo”. ¿Por qué esterilizar? Los conejos son especies muy prolíficas que pueden engendrar hasta 12 gazapos en una sola camada, además de que son fértiles aún cuando recién han parido (esto significa que podría tener crías mes con mes). ¿Qué haría usted con tantos conejitos? En EU, por ejemplo, no es raro que haya sobrepoblación de conejos, los cuales son abandonados y sacrificados año con año. En nuestro país no es raro comer conejo, pero, ¿tendría usted corazón para condenar a muerte o a un futuro incierto a los hijos de su amigo conejo? Por otra parte, la esterilización mejora la salud y longevidad de nuestros conejos. Se recomienda la esterilización a partir de los 6 meses de edad (cuando las hembras ya alcanzaron la madurez sexual y a los machos ya les han descendido los testículos). Razones de salud. Hay que mencionar que las hembras que no son esterilizadas corren un alto riesgo de contraer cáncer (sea mamario, uterino u ovárico); en un estudio (dato tomado de PetPlace.com) se encontró que las hembras no esterilizadas tenían hasta un 85% de probabilidades de contraer cáncer alrededor de los 3 años de edad, cifra que aumentaba a 96% a los cinco años de edad. Aunado a esto, las conejas no esterilizadas tienden a desarrollar adenocarcinoma de útero, que es un tumor que, ya avanzado, sólo se detecta al palpar el abdomen, presentando también vientre distendido y secreciones vaginales. Mejora del comportamiento. Cuando un conejito alcanza la madurez sexual (alrededor de los 6 meses de edad o incluso antes), comenzará a mostrar cambios en su comportamiento. Mostrarán comportamiento territorial al marcar con orina por todos lados, roerán tapetes, alfombras y otras prendas, escarbarán incesantemente, serán más ariscos, morderán y patearán todo el tiempo. Todo esto se evita al esterilizarlos, sobre todo si se hace antes de la madurez; se evitará que sus hormonas los hagan comportarse de esa manera. Tipos de enfermedades en los conejos. A continuación se hace un listado de enfermedades que puede padecer nuestro conejo, aclarando que no necesariamente enfermará de alguna de ellas. También debe aclararse que no todas las enfermedades han sido mencionadas, ya sea porque no son muy comunes o porque su prevalencia varía de país a país. La temible estasis gastrointestinal. Síntomas de la estasis gastrointestinal. En dado caso, no dude en consultarnos si su conejo presenta alguno de los siguientes síntomas:
Tratamiento. Por supuesto, no tenga miedo de preguntarle a su veterinario si ha tratado a pacientes conejos con anterioridad: usted está en pleno derecho de saberlo porque puede depender de ello la vida de su amigo conejo. De no ser así, pregunte otras opciones y rechace a aquellos veterinarios que duden o que burlona o despectivamente digan que es un animal “de granja” o “como cualquier otro”. Menos aún si nota que trata de experimentar con él o si es de las personas que con poca ética le sugieren “mejor comprarse otro”. El tratamiento más idóneo sería el siguiente:
¿Diarrea? La maloclusión y la osteomielitis. Debe revisar semanalmente el crecimiento de los dientes y efectuar la operación de recorte según se necesite (dependiendo el caso puede necesitar recorte cada 10 días o cada mes). Sólo en casos extraordinarios (si hay infección severa que llegue al el hueso, como la osteomielitis) se recomendará la remoción de la pieza enferma y el veterinario prescribirá el antibiótico adecuado. La extracción de piezas dentales se recomiendan como última opción, sea porque el conejo padezca infecciones frecuentes (al perforar la boca, pueden infectarse las heridas y formarse dolorosos abscesos, ver la sección correspondiente en el apartado de Cuidados del conejo mayor), o que la mandíbula incluso se esté deformando (la maloclusión no sólo se da con los incisivos, sino también en los molares: dos molares que no se limen bien uno con otro pueden crecer también de forma excesiva).
Pasteurella multocida. Coccidia (coccidiasis). Abscesos. Cabeza ladeada (tortícolis). Enfermedades de los ojos. Dacriocistitis. Dado que el conducto nasolacrimal está cercano a la cavidad nasal y a las raíces de los dientes, cuando algún tipo de infección ataca a estos, por ejemplo (como en el caso de las infecciones debidas a la maloclusión, ver apartado correspondiente), es fácil que dicha infección se extienda al conducto nasolacrimal. Cuando no hay suficiente ventilación e higiene (areneros sucios y acumulación de amoniaco de la orina) en el hábitat del conejo puede haber lo que se conoce como pasteurelosis primaria. En estos casos lo que se recomienda es drenar el conducto nasolacrimal (se aplica presión en el borde medio del ojo) y lavar con suero salino o agua estéril, así como tomar radiografías para evaluar dicho conducto (si hay algún tipo de oclusión). En casos severos de maloclusión (penetración de alguna de las piezas dentales) puede mostrarse una infección ocular e incluso una osteomielitis. Es importante notar que la dacriocistitis puede presentarse más que como una enfermedad inicial, como una enfermedad resultante de otro tipo de padecimientos (como la maloclusión) o que es consecuencia de la mala higiene y ventilación del hábitat de nuestro conejo. Queratitis. Cuando un conejo presenta conjuntivitis grave o incluso ulceración en la córnea del ojo, es cuando se presenta la queratitis, la cual puede ser causada por algún golpe. Aunque la apariencia del ojo es terrible, puede tratarse con antibióticos como las cefalosporinas; pero en casos severos lo que se recomienda es la remoción del ojo (enucleación). Enfermedades de la piel. Enfermedades por infestación de parásitos (ácaros). Existen diferentes tipos de parásitos que pueden infestar a los conejos, entre los que se encuentran:
Cuidados del conejo bebé (gazapo). Aquí pueden ocurrir las siguientes situaciones: o vivimos cerca del campo o la vegetación y en algún paseo nos encontramos un “nido” de pelusa con conejitos dentro, o sucede que adquirimos una pareja de conejos (o incluso sólo una hembra) y sucede que esta está preñada y de repente hay crías; o también puede ocurrir que por la inexperiencia de la coneja (o nuestra también), rechace a sus crías. Son situaciones distintas y se manejarán por separado. Conejitos silvestres. Conejitos inesperados. Conejitos huérfanos.
Deben mezclarse los tres ingredientes y entibiarlos un poco antes de ofrecerlos; se indica que es mejor que se dejen mezclados unas horas antes de alimentar a los gazapos. Si en el último de los casos no se consiguen todos los ingredientes, utilizar solamente la fórmula para gatitos. Envolver uno por uno a los conejitos en un trapito (porque se mueven demasiado y podrían caérsenos) y estar en un lugar seguro (sentados en el suelo o en la cama, ya que si caen podrían morir). Mantenerlos no acostados, sino horizontalmente con una mano, mientras con la otra sujetamos la mamila o la jeringa (si envolvemos esta con otro trapo está bien, ya que el conejito puede apoyar las patas en la superficie como si lo hiciera contra el vientre de su madre). Hay que ser sumamente pacientes, ya que en un primer intento no aceptarán ser alimentados así; y hay que ser muy cuidadosos y hacerlo muy despacio, ya que si les damos una gota de más sin que la deglutan, esta puede irse hacia sus pulmones o nariz y ahogarlos. Poco a poco sabremos qué tanto darle (gota a gota si es jeringa) y a qué velocidad succiona el conejito: insistimos en que él indicará la cantidad y rapidez a ingerir, nunca nosotros. Si no succiona, debemos insistir pero con mucha delicadeza: podemos deslizar a un costado de la diminuta boca una pequeña gotita de leche y levantar con muchísimo cuidado su labio para que pueda deglutirla. Debemos saber que un conejito huérfano o muy débil puede perder el instinto de succión en sólo un día o dos. En caso de aspiración accidental de líquidos: calma, no indica que va a morir. Haremos lo siguiente:
Alimentación y cuidados de los conejitos (por edades).
Alimentación del conejo enfermo. Alimentación con jeringa. (Para conejos convalecientes o muy débiles que no pueden comer por su cuenta). Comprar una jeringa de 5mL y retirarle la aguja. Se sujeta suave y firmemente al conejo como se muestra en la fotografía y la punta de la jeringa se desliza por la comisura de la boca, detrás de los incisivos, se introduce sin forzar y se va vaciando poco a poco el contenido, dando tiempo a nuestro conejo para deglutir y no ahogarlo, o que termine todo mojado y se resfríe. Conviene entonces colocarle un trapito seco por debajo de la barbilla. Alimentación para conejos que comen por su cuenta pero que deben comer alimentos suaves, se refiere a aquellos que, por ejemplo, padecen de maloclusión o tienen otros problemas con sus dientes, o que han perdido peso y necesitan una dieta calórica (por ello se incluye plátano). Se hace la siguiente aclaración: para un conejo enfermo se hace la ÚNICA excepción de darles alimentos cocinados como la calabaza de castilla o la zanahoria al vapor (o alimento comercial para bebé tipo Gerber). Cuidados del conejo mayor (vejez). Un conejo sano y bien cuidado puede vivir cerca de diez años o incluso un poco más. Sin embargo, con la edad la vida nos cobra la factura: nuestro conejo estará menos activo, dormirá más y quizá se debilite. Es posible que necesitemos hacer algunos cambios en su estilo de vida para darle mayor confort y deberemos estar atentos a los siguientes problemas:
Ya sea que nuestro conejo se esté recuperando de una cirugía o que debido a accidentes o enfermedades o por la vejez requiera cuidados especiales durante un par de días o incluso, de por vida. Si esta es la situación, para muchas personas es algo terrible y prefieren la eutanasia. Antes de recurrir a tal, pregúntese lo siguiente:
Antes de darse por vencido (muchas veces no es tanto que no queramos ver sufrir a un amigo animal, sino que somos nosotros los que no deseamos sufrir), observe a su conejo. Como se mencionó al inicio de esta Guía, los que tenemos conejos como compañeros animales aprendemos a disfrutarlos y a conocerlos. Esto significa que si puede interpretar correctamente su lenguaje corporal, encontrará las respuestas. Si usted observa que su conejo aún disfruta de sus alimentos (así tenga que alimentarlo con jeringa o alimentos suaves), sigue buscando ser acariciado y mimado, se muestra interesado por su entorno (aún cuando no pueda caminar, ¿vuelve sus orejas hacia algún sonido nuevo o interesante?), vea si sus ojos brillan y si muestra interés hacia sus otros compañeros (si los tiene) o hacia su entorno. Si es así, vale la pena seguir luchando juntos. Yo viví dos experiencias personales con Monchito y con Charly. En el caso del primero, debido a falta de conocimiento de mi parte, enfermó seriamente de estasis gastrointestinal. Después de días y noches angustiantes, gracias a la invaluable ayuda y consejos de mi amiga Renee Larson salió adelante, pero la falta de movilidad le atrofió las patas traseras y no caminaba. Todos en mi casa decían que ya no caminaría nunca más, pero al ver el entusiasmo de Monchito por vivir (y la devoción y cuidados de Chispa, su compañera), supe que volvería a hacerlo. Tres veces al día le daba terapia de rehabilitación en sus muslos y patas (a la hora de la comida me escapaba del trabajo para poder darle su terapia de mediodía, cuando no podía, mi mamá se encargaba), y Chispa fue de enorme ayuda, ya que cuando comenzó a mantenerse de pie, Monchito se apoyaba en el lomo de ella. Semanas después volvió a caminar e incluso a saltar. Se me salieron las lágrimas cuando un día, después de una pesada jornada de trabajo, lo encontré con Chispa subido a los pies de mi cama, como si dijera “¡lo hicimos!”; y ahí está la foto como prueba de ello. Si notamos que nuestro conejo tiene ganas de vivir y seguir luchando, ayudémoslo: la recompensa no será sólo para él, sino que nos transformará profundamente a nosotros. Si padece de incontinencia, debemos colocarlo en una superficie donde se absorba la orina (jerga, toalla vieja o tapete y debajo papel periódico) y cambiarla diariamente; debemos revisar su región urinaria, ya que la orina puede irritarle y si ese es el caso, hay que limpiar con un trapo limpio empapado con agua tibia y aplicar petrolato para aliviar la irritación (puede ocuparse talco, pero nunca ambas cosas a la vez) y evitar la humedad; en dado caso puede ponérsele pañal para bebé recién nacido (esto es muy útil especialmente para aquellas personas que están fuera de casa por varias horas). Para alimentarlos vea la sección de Alimentación para conejos enfermos y los dos recuadros de Dieta para un conejo enfermo, no olvide darle agua fresca después de cada alimento (suero oral es mejor). Por último, deje a un lado la vergüenza y háblele a su conejo, acarícielo y cuando le sea posible, llévelo a otros lugares de la casa (que tome un rato el sol, por ejemplo). La vida es corta: déle tiempo de calidad y más adelante usted recordará con agrado esos gratos momentos, en vez de lamentarse por lo que pudo haber hecho por su amigo conejo y no hizo. Un conejo sano: la prevención. Los conejos son animales que suelen ser muy sanos. Hay que considerar que las principales causas por las que pueden enfermarse son por llevar una dieta errónea (pueden presentar estasis gastrointestinal, ver apartado correspondiente), por falta de limpieza y atención de parte de sus compañeros humanos o por descuidos (accidentes, corrientes de aire, insolación). Aparte de la dieta sana, hay que considerar los siguientes aspectos: Chequeo de ojos. Cada semana o por lo menos una vez al mes hay que revisar a nuestro amigo conejo, el cual debe tener: ojos brillantes, revisar que no lagrimeen o que tengan cuerpos extraños (espigas de la paja, por ejemplo) dentro de ellos. El lagrimeo puede deberse no sólo a esto último, sino a que quizás su dieta está tan rica en sales que pudieran obstruirse sus conductos lacrimales (nuevamente: la conejina es rica en sales y esta es otra razón por la cual NO debemos alimentar a nuestros conejos exclusivamente con este alimento procesado). O incluso falte pelo alrededor de los mismos. Cuidado del oído y orejas. Aunque nuestro conejo se limpia diariamente las orejas y los oídos, es necesario revisarlos. Las orejas deben estar limpias en su interior y lisas, sin granos, enrojecimientos, abultamientos o costras, o si hay endurecimiento en sus bordes o descamación (caspa) en los bordes o alrededor; si es así, consultar con el veterinario para tratar la afección. El pelo debe ser sedoso y cubrirlo de forma uniforme y libre de parásitos (pulgas, por ejemplo), no debe presentar calvas (zonas sin pelo) y su piel tampoco debe estar reseca, escamosa o irritada. Esto puede ser indicativo de una dieta pobre en nutrientes. En el caso de exceso de cera en las orejas (que sería un posible indicativo de que nuestro conejo presenta problemas de su sistema óseo al no poder limpiar correctamente su oído con las patas traseras), utilice un limpiador ótico para perros y gatos (consulte antes a su médico veterinario) y un trozo de algodón; no utilice hisopos de algodón en la parte interna del oído, pues podría dañarlo. En el caso de infecciones debidas a ácaros, se recomienda el uso de ivermectina al 1% (preguntar al médico veterinario). La piel. También debemos estar al pendiente por si presenta bultos o tumoraciones bajo la piel, por lo que debemos palparlo en todo su cuerpo, así como revisar sus extremidades: deben poder estirarlas sin dolor y tener suficiente masa muscular en las extremidades posteriores. Se debe revisar también las almohadillas de sus patas: deben estar acojinadas y cubiertas con pelo y no deben presentar falta de éste o mostrar enrojecimientos u otras lastimaduras. Verificar también si falta pelo en algunas zonas o se muestran nudos, pelo flojo, escamas blancas o si el conejo se rasca en demasía, ya que podrían ser ácaros (ver sección de Salud, Cuidados y Enfermedades). Cuidado de los dientes. Con los dientes también hay que tener cuidado, ya que si no tienen con qué gastarlos (un trozo de madera de pino no tratada para roer, esto es, no utilizar MDF o madera prensada), éstos crecerán demasiado impidiéndole comer o incluso pueden perforarle las mejillas y hasta el cráneo. Debemos revisar periódicamente sus dientes para ver si no están fracturados o excesivamente largos (esto es, curvos o cortando la parte interna de la boca). En este caso el animalito dejará de comer y puede morir de inanición a la vez que sufrirá un gran dolor a causa de los dientes que lo lastimarán. Hay que mencionar que hay razas (los de orejas caídas, por ejemplo) que tienen mayor predisposición a padecer por sus dientes o que debido a la edad presenten problemas al respecto. Las uñas. Las uñas no deben escucharse al caminar, por lo que hay que recortarlas en caso de que caminen sobre una alfombra o una superficie lisa que les impida gastarlas: unas uñas largas, aunque no suelen enterrarse, obligan al conejo a separar los dedos y a deformar su pisada. El recorte lo debe hacer el veterinario o Ud. mismo con un cortaúñas para perros. Vea la uña a contraluz y corte delante de la raíz, evitando lastimarla. El clima. Los conejos no deben estar a temperaturas bajas (riesgo de hipotermia) o muy altas (choque de calor); en este caso se recomienda colocar en su casa botellas cerradas con agua congelada para refrescarlos (ellos solos se acercarán para refrescarse), así como usar un ventilador o aire acondicionado y/o tener las ventanas abiertas cuando el calor arrecie. Otros aspectos a considerar. Existen también enfermedades raras en las que el conejo balancea de lado la cabeza, siéndole imposible mantenerla erguida; este tipo de padecimiento es a veces hereditario y si su conejo lo presenta, acuda de inmediato con su médico veterinario. Pueden padecer (casos aislados y sobre todo aquellos conejos que permanecen en lugares húmedos, fríos o a la intemperie, o cuya casa está tan sucia y/o pequeña que tienen las patas permanentemente húmedas o cuyo bebedero gotea), enfermedades de su sistema respiratorio, como la neumonía o la pasteurelosis (ver apartado de Pasteurella multocida): en este caso el conejo puede estornudar y mostrar la nariz húmeda o con mucosidad. Para ello evitar corrientes de aire o cambios bruscos de clima (dejar las ventanas cerradas todo el día y abrirlas por la noche puede resfriarlos), así como tener las camas o alfombras limpias. También pueden presentar (sobre todo los conejos más longevos), padecimientos relacionados con huesos y articulaciones. Aunque hay personas que se consideran alérgicas a los conejos, también hay conejos alérgicos a las personas… en especial las que fuman. Los conejos pueden ser muy sensibles al polvo o al humo del cigarro y desarrollar enfermedades del tracto respiratorio superior. Por otra parte, para evitar ulceraciones en las patas (que casi no tienen tejido, sino están protegidas principalmente por pelo), su casa NO debe ser una jaula, ya que el suelo le lastimará mucho con el paso del tiempo, así como la humedad y la falta de higiene. Respecto a los riñones, preste atención si nota que su conejo bebe agua en exceso (y no es época de calor) o tarda mucho tiempo orinando en el arenero (o “manchones” alrededor del mismo); un examen físico revelará si hay problemas con los riñones (cálculos) o infecciones que requieran el uso de antibióticos. |
||
Moni en su transportadora
Revisando a Charly
Monchito y Oreo
Charly frente a la puerta
Los cinco amigos por siempre
Max explorando su nueva casa
Corte de la uña
Bebederos de botella |
OTRAS PREGUNTAS QUE UD. PUEDE TENER SOBRE LOS CONEJOS. Aunque se han explicado muchos de los cuidados, dieta, hábitat y cuestiones de salud que debe recibir un conejo, es posible que usted aún tenga algunas otras dudas, para lo cual hemos hecho la siguiente selección:
Los conejos son seres apacibles (a excepción de cuando son muy jóvenes, ya que suelen ser muy activos) y de buen carácter. Aún cuando su tamaño (hablando de un conejo estándar de 2 a 3 kg) se asemejaría al de un cachorro canino, no los confunda: a los conejos no suele agradarles ser cargados ni acariciados por periodos largos de tiempo. Aunque es cierto que les gustan las caricias e incluso pueden estar recostados en su regazo, ellos deciden cuándo y por cuánto tiempo: cuando se cansen se marcharán o le retirarán su mano empujándola con la nariz, o quizá le den un mordisco de advertencia o le rasguñen, todo depende del temperamento del conejo. No lo moleste ni se enoje usted si su conejo no se deja cargar. Los conejos deben cargarse, por ejemplo, cuando requieren algún tipo de atención médica especial (suministrarle medicinas, cortarles las uñas, revisarlos) o cuando es necesario mantenerlos a salvo de algún peligro o se les necesita transportar a otro lado (a otra habitación para limpiar su casa o para llevarlos a consulta con el veterinario). Sí, pero si es necesario, ¿cómo lo cargo? (para llevarlo a consulta, cambiarlo de lugar, limpiar su casa o si está enfermo) En primer lugar, nunca, nunca, nunca, lo sujete por las orejas. El que sean alargadas no significa que sean las asas de una bolsa: son apéndices sumamente sensibles y lo único que logrará es que el animalito se retuerza de dolor, se le cause daños a su columna al retorcerse y que de paso termine por rasguñarlo a usted (en casos extremos el conejo puede llegar a desnucarse). La forma correcta de sostener a un conejo, es la siguiente: llame al animalito y acarícielo para infundirle confianza, si es diestro, acaricie el cuerpo del conejo con la mano izquierda de forma que impida que se desplace y deslice la derecha debajo del cuerpo del conejo, de forma que quede bajo las “axilas”. Levántelo un poco, con cuidado y seguridad, y ahora ponga la mano izquierda en la parte trasera del conejo. Sujételo con firmeza pero sin apretar, para evitar que éste salte y se lastime seriamente. De esta forma puede usted trasladarlo de forma segura para ambos: evita caídas y el que usted sea rasguñado. Puede hacer lo mismo pero con el animalito viendo hacia usted: éste método se aplica más a conejos pequeños. Si necesita llevarlo a consulta, utilice una transportadora tipo morral, la cual es muy cómoda y que es utilizada para perros pequeños o gatos, la cual es de tela (yo confeccioné una para mis conejos), se cuelga del hombro y la cara del animalito asoma por un lado (no permita que asome la cabeza porque por ahí puede deslizar el cuerpo y saltar), o en su defecto, utilice una transportadora comercial para gatos. Tenga cuidado si lo traslada en una caja de cartón, ya que podría abrirse o el conejo podría mordisquearla y escapar o lastimarse al caer. En el caso de conejos enfermos, puede utilizar un trapo o pequeña frazada para envolver su cuerpo, sobre todo si tienen diarrea, levántelo como se indicó, siéntese en una cama (en caso de que se estrese e intente saltar diríjalo hacia el colchón), coloque otra frazada sobre su regazo y apóyelo sobre sus muslos, sin dejarlo de envolver con uno de sus brazos y de forma que quede con la cara y el vientre hacia usted. Sujete con una mano las patas delanteras (si está muy débil no se resistirá y no será necesario, pero no se confíe) y con el otro brazo impida que gire. Con la mano libre palpe el abdomen con suavidad mientras le habla con voz tranquilizadora; tamborilee suavemente un dedo para verificar si el abdomen está tenso (no olvide revisar la región ano genital, ambas áreas deben estar limpias y cubiertas de pelo, sin costras, descamaciones o enrojecimientos). Si el abdomen está bien (no está tenso ni inflado ni se escuchan retortijones), revise los dientes. Revise ahora la cabeza, verificar si hay heridas y los ojos, que deben ser brillantes y sin lagrimeo ni cuerpos extraños. Para revisar los dientes, con una mano sujete la cabeza y con la otra la cara (vea la foto que se muestra en el apartado de Maloclusión); háblele para tranquilizarlo y con mucho cuidado y sin titubear (si titubea puede morderlo) separe los labios y observe los incisivos, si los nota alargados, curvados o si perforan los labios o la cavidad bucal, llévelo de inmediato al veterinario; revise también si no presenta bultos bajo la quijada (abscesos), que pueden ser causados si los molares han crecido en exceso y han cortado la parte interna de la boca. Si todo esto está en orden, déle la vuelta con cuidado y revise las orejas, siempre sujetando con un brazo el cuerpo, las cuales no deben tener costras ni enrojecimientos; palpe el resto del cuerpo en busca de cuerpos extraños (bultos, heridas o restos de espigas enterradas, etc.). Revise también el pelo, que debe estar parejo y sin presentar zonas sin pelo o piel enrojecida. Cheque su peso, si lo siente muy liviano o se palpan los huesos de la columna o las costillas. Si no le es posible hacer la exploración solo, pida ayuda a alguien más: uno lo sujetará y el otro lo explorará. ¿Estará mi conejo activo todo el día? Los conejos son animales crepusculares. Esto significa que su periodo de mayor actividad es antes del anochecer o antes del amanecer. ¿Por qué? Porque a pesar de llevar tantos años domesticados, su instinto ancestral les indica que a esa hora es más seguro salir en busca de agua y alimento sin correr tanto riesgo por los depredadores. Por tanto, no se extrañe que al caer la tarde o muy temprano por la mañana, encuentre a su conejo muy afanoso, ya sea correteando, dando saltitos, agitando la cabeza escarbando o mordisqueando. Por favor no lo censure, ya que estas son las actividades propias de un conejo sano y feliz, mental y físicamente. No será raro entonces ver a un conejo adulto acicalarse y reposar por largos periodos de tiempo durante el día o la noche, haciendo pausas para ir al baño, comer y beber... y curiosear de vez en cuando, sobre todo cuando hay algo nuevo en su entorno. Una vez al día dejo abiertas un rato las puertas de los condos de mis conejos y salen a explorar la habitación. Es muy divertido observar cómo curiosean todo y cómo dan algunos saltos de alegría, se acercan a mí y me palpan con sus largos bigotes. La respuesta es... no. Los conejos son animales extremadamente limpios y pasan gran parte del tiempo acicalándose el cuerpo, cara y orejas, por lo que no necesitan un baño extra. No haga caso de la publicidad de algunas tiendas de mascotas donde ofrecen champús “exclusivos” para conejos: estos productos tienen una finalidad exclusivamente comercial y no se recomiendan. La única excepción (enfatizamos “única”), es si el animalito está enfermo (de diarrea, por ejemplo) o si le cayó alguna sustancia en el pelo que sea tóxica (aceite de muebles, de autos, etc.), y no puede o no conviene que se limpie él mismo. Debe preparar entonces un recipiente (o el lavabo del baño) con agua tibia y enjabónelo con un jabón neutro, ya que la piel de los conejos es muy sensible. Evite que el jabón entre en contacto con sus ojos o boca. Séquelo con cuidado con una toalla y si es necesario, use una secadora de pelo. Ojo: debe usar aire tibio y no acercarla demasiado a su conejo (los conejos tienen un pelo tan fino y tupido que si no es secado totalmente pueden enfermarse de las vías respiratorias o de hipotermia). No olvide sujetarlo como le indicamos, y para secarlo, colóquelo sobre una toalla colocada en su regazo. Mientras lo baña háblele gentilmente para calmarlo, ya que el contacto con el agua lo pondrá muy nervioso. ¿Puedo cruzar a mi conejo? (para que tenga conejitos y tenga compañía) Definitivamente, no. Una cosa es que usted quiera que su conejo tenga compañía de su misma especie, y otra que usted debe saber que son animales muy prolíficos: pueden tener hasta doce crías en una sola camada y volver a preñarse al mes siguiente... haga cuentas. Puede tener una pareja de diferente sexo, pero esterilice a ambos: no sólo se evitará una sobrepoblación conejuna, sino que evitará riesgos de que enfermen de cáncer e incluso presenten problemas de conducta, como se describirán más adelante. Hay que indicar que no a todo mundo le gustan los conejos o no todos saben o están capacitados para cuidar de uno: evite desgracias como el maltrato y el abandono y nunca cruce (reproduzca) a su conejo. Muy bien, ¿cuándo debo esterilizar a mi conejo, cómo se le debe preparar y qué cuidados debo darle? La edad para operarlos es entre los cinco y seis meses de edad, en el caso de las hembras, y entre los cuatro y cinco meses de edad en los machos (cuando los testículos ya han descendido). En el caso de conejos mayores, se recomienda que sea antes de los seis años de edad (nuestro veterinario debe evaluarlo para ver si no hay riesgo de operarlo). A diferencia de los perros y gatos, los conejos sí pueden comer hasta unas dos horas antes de la cirugía (estos no vomitan). Pero, ¿no se sentirá solo mi conejo? Sí, sobre todo para aquellas personas que tienen uno y están fuera de casa muchas horas, es preferible que el conejo tenga un compañero de la misma especie (aunque también se pueden llevar bien con los cobayos). Los conejos son gregarios por naturaleza, es decir, en su entorno natural viven en grupos de varios conejos. Conviene entonces tener dos conejos o más (depende del espacio, disponibilidad y recursos que tengamos). Importante: NO se le ocurra llevarle un perrito para que “jueguen”; aunque sí es posible la amistad entre perros y conejos, recuerde que el primero tiene instintos predatorios y el segundo es una presa, además de que los cachorros no miden sus fuerzas. Sí pueden llevarse, pero siempre dedicando varios minutos diarios de supervisión en territorio neutro y el conejo bajo resguardo (en una jaulita o dentro de su condo), evitando que el gato o perro no le estrese con ladridos o actitudes predatorias (que intente cazarlo). ¿Se llevan bien los conejos del mismo sexo? En el caso de las hembras, suelen llevarse bastante bien, con la excepción de que alguna de ellas sea dominante y continuamente moleste o agreda a la otra. En el caso de los machos, no se recomienda mucho, aunque hay quien opina que sí es posible siempre y cuando sean hermanos de la misma camada y jamás los hayan separado. A excepción de esta situación, no suele ser así, ya que los machos son territoriales y buscarán continuamente pleito entre ellos. En dado caso, lo mejor es tener una pareja de conejos, de diferente sexo... siempre y cuando estén esterilizados. (Vea el apartado sobre esterilización). Se recuerda que los conejos son gregarios, es decir, gustan de la compañía de otros (en estado silvestre viven en comunidad) y si hay suficiente espacio, pueden convivir varios de ellos juntos (cuatro de mis conejos vivían juntos y dos vivían aparte… porque en cada clan había un macho). Acabo de adquirir otro compañero para mi conejo, ¿lo meto con él así nomás? No, porque es probable que peleen, al menos al inicio. Dentro de la casita de nuestro conejo debe haber una división (hecha con malla, por ejemplo) en donde ambos puedan verse y olfatearse, pero que no puedan atravesar. Se dejarán así por dos días al menos (dejar un arenero, agua y comida para cada uno) y se observará su actitud: si vemos que empiezan a ignorarse e incluso quedan lo más cerca posible sin intentar arañarse e incluso tratan de lamerse, podemos quitar la división, pero vigilando que no peleen (pueden causarse grandes daños al rasguñarse y morderse; sus dientes son afilados). Si lo hacen, tener una botellita de agua con sifón (asperjador) y echárselas en la cara para que dejen de pelear; en dado caso habrá que separarlos. Repetir la operación (poner de nuevo la división) y esperar otros dos días. Otra forma en que puede hacerse la “presentación” es en un territorio neutro, esto es, fuera de la casa del conejo y que esté cercado (una bañera, un cuarto pequeño, por ejemplo) y dejar que se olfateen y conozcan (siempre bajo supervisión). Si uno monta al otro (sobre todo si son macho y hembra) y el que es montado acepta, no los censuremos, pues es parte del reconocimiento y aceptación mutua. Si son del mismo sexo (y el montado lo acepta sin pelear), significa que uno de ellos es el dominante (el que monta) y simplemente está estableciendo su jerarquía y el que es montado se está subordinando. Si no hay pleitos debemos dejarlos. Una vez pasada la prueba, se pueden meter juntos a la misma casa (ojo, es preferible que sea un condominio, como se explicó en la sección El hábitat del conejo; una jaula chica, además de incómoda, producirá pleitos debido a la reducción de espacio). Eso sí, hay que vigilarlos las primeras horas o los dos primeros días, para ver si no hay agresiones. Al menos en México no es práctica común que a los conejos se les vacune, y una de las razones es que no suele haber vacunas que los protejan contra enfermedades contagiosas. Existen sin embargo vacunas contra Pasteurella multocida, contra la VHD (enfermedad viral hemorrágica). No existen vacunas contra la Coccidia, que es un protozoario parásito que aunque se encuentra comúnmente en el tracto intestinal del conejo, raramente le enferma. Es importante indicar que los conejos que son más susceptibles a contraer este tipo de enfermedades son aquellos que viven en granjas (de hecho la VHD es un tanto exótica y de reporte obligatorio, esto es, que cuando llega a presentarse debe informarse de inmediato a las autoridades competentes); es raro que un conejo “casero” llegue a enfermar por esto. Pregunte a su veterinario si de acuerdo a la zona en que vive (si es de alto riesgo de alguna de las enfermedades antes citadas) considera necesario aplicarle la vacuna correspondiente a su conejo. Para más información sobre las citadas enfermedades, ver la sección Enfermedades de los conejos. Respecto a la rabia: aunque suele vacunarse a otros mamíferos contra esta enfermedad, no es necesario hacerlo en conejos porque ellos no han mostrado ser susceptibles al virus que causa la rabia. Lo que sí se recomienda para garantizar la salud de nuestro amigo es realizar chequeos frecuentes tanto en casa como llevar a nuestro conejo a revisión cada 6 o 12 meses. Únicamente si el conejo no está de humor para dejarse tocar o si se le interrumpe durante su sueño o comida. O si nos acercamos con movimientos nerviosos o vacilantes o simplemente queriendo fastidiarlo, el conejo no sabrá si tratamos de atacarlo o atraparlo y tal vez se defienda dándonos un mordisco. O también si son manipulados por la fuerza: enseñemos a nuestros niños a respetar a su amigo conejo así como sus rutinas (cuando comen, cuando duermen o se acicalan, no deben ser molestados). Cada conejo tiene su carácter y habrá algunos más ariscos que otros y otros más pacientes. Aunque a los conejos no suele gustarles que los carguen, si se les acaricia con frecuencia, se les mima, se les habla y se es amable con ellos, con el tiempo es muy posible que nuestro conejo sea tan apegado a nosotros que incluso “pida” que lo carguemos o al menos que se eche a nuestro lado o a nuestros pies mientras miramos televisión o hacemos otras actividades. Mi conejo ha cambiado: rasguña y muerde todo, marca con orina todos los rincones, se arranca pelo del cuerpo, ¡incluso es arisco conmigo! Los anteriores son problemas de conducta que se presentan en un conejo NO esterilizado. Una vez que el conejito alcance la madurez sexual (que ocurrirá en sus primeros meses de vida), sus hormonas trabajarán activamente y buscará aparearse: será dominante con los demás conejos, peleará con ellos, marcará todos los sitios posibles con orina o bolitas (heces) o gruñendo y evitando que cambiemos su arenero o movamos su camita (territorialidad: “todo esto es MÍO”), y si es hembra, tratará de hacer un nido para sus futuras crías: se arrancará pelo del cuerpo, rasgará cualquier tapete o tela (esto aún si vive sola o tiene de compañera a otra hembra; es posible que hasta trate de montar a su compañera), y, sean machos o hembras, se volverán más ariscos o hasta un poco agresivos: morderán nuestros tobillos y darán vueltas en círculo a nuestro alrededor y de repente nos rociarán con orina. Calma. No han enloquecido ni son “intratables” ni mucho menos hay que deshacernos de ellos: simplemente hay que esterilizarlos para terminar con este comportamiento. Como ya se mencionó en los apartados de esterilización, deben ser operados entre los 4 y 5 meses (machos) y entre los 5 y 6 meses (hembras). A finales de este 2006 y después de haber perdido a Oreo y a Chispa el mismo año, Max llegó a nuestras vidas, junto con Nicolás y Canica. Max tenía ya un año y marcaba con orina por doquier y perseguía a sus compañeros, pero a los pocos días lo llevamos a esterilizar y su temperamento mejoró enormemente: incluso es quien más cuida del pequeño Nicolás, quien será esterilizado en un par de meses más, ya que apenas tiene 3 meses de edad. Nunca, nunca se debe “castigar” a un conejo y mucho menos golpearlo o jalonearlo por habernos mordido o desairado o por no hacer sus necesidades donde debía o por no comer lo que le pusimos de menú. Esta actitud es cobarde y estúpida y jamás debemos emplearla contra nuestros conejos. Si usted es padre de familia, debe empezar por poner el ejemplo al resto de los miembros: no olvide que hay evidencia médica probada que demuestra que el comportamiento agresivo y cruel para con los animales (por parte de los niños, por ejemplo) está fuertemente relacionado con la conducta criminal en la adultez. Trate bien a quienes lo rodean, empezando por su propia progenie y continuando con sus mascotas; un niño que es violento con los animales posiblemente esté repitiendo patrones de conducta de sus padres y tarde o temprano volcará esta violencia hacia éstos. No ladran, ni maúllan, ni pían, ni balan. Los conejos son silenciosos, pero en ciertas ocasiones sí llegan a emitir sonidos: cuando están contentos o apacibles frotan sus incisivos emitiendo un suave “ronroneo”; cuando sienten dolor también pueden emitir ese “ronroneo” dental, pero en este caso será más bien un rechinar de dientes y el animalito mostrará otros síntomas (falta de apetito, apatía). Cuando se preparan para la acción (sea para huir o para agredir a un contrincante), emiten un sonido agudo, algo así como un “mmmmhhh”, seguido de un zapateo con sus patas traseras o incluso si están muy molestos llegan a emitir un gruñido suave y corto. Pero fuera de eso, no emiten sonidos (ni tampoco se les debe fastidiar para “ver cómo le hacen”). ¿El veterinario de mi perro sabrá sobre conejos? Nunca tema preguntar a su veterinario si sabe sobre conejos. Hay médicos muy honestos que dicen que no, que no trataron el tema en su facultad veterinaria. Hay otros para quienes un conejo es un “animal más” o un “simple animal de granja” y experimentan con ellos. Observe con atención la actitud del veterinario y mejor busque otro si tiene actitudes que no le laten. Pregunte también cuántos pacientes conejos ha tenido y observe cómo ausculta al suyo. Si comete la torpeza de sujetarlo por las orejas… mejor retírese con todo y conejo, porque esa persona no sabe ni siquiera sujetarlos. Cuando lleve a consulta a su perro, trate de ver en el consultorio o de preguntarle al veterinario si tiene algún libro o enciclopedia sobre conejos o lagomorfos (sus enfermedades, por supuesto). Recuerde también que un veterinario honesto sabrá escuchar si usted le plantea los tópicos sobre salud y enfermedades que aquí mencionamos y no los rechazará tajantemente, incluso aceptará aprender más o accederá a pedir ayuda de un especialista en conejos que radique en Estados Unidos (yo viví esa experiencia y afortunadamente mis veterinarios gustosamente accedieron a tener una charla telefónica con un especialista de la House Rabbit Society) lo cual fue de suma importancia para evaluar si Amandita, una de mis conejas, requería de cirugía. No, no hay que lavarles los dientes, ya que debido a su dieta y hábitos de mordisquear madera suelen conservarlos muy limpios y sanos e inclusive tienen un aliento fresco. Eso sí, hay que revisarlos periódicamente para ver si no están muy largos (unos incisivos largos se curvan y perforan la cavidad bucal e incluso el cráneo, además de impedirles comer: ver el apartado de Maloclusión) o si están fracturados, o flojos o si presentan coloraciones distintas (manchas amarillentas o marrón, restos de comida que huelan mal). En dado caso hay que llevarlos al veterinario para que lo revise. En el caso de los dientes muy largos el mismo veterinario se encargará de recortarlos. Importante: no debe extraerlos, no sólo porque resultará doloroso para el animalito, sino porque las raíces de los dientes están muy cercanas a sus conductos paranasales, lo que podría provocarles otros daños posteriores (infecciones, por ejemplo). La única excepción se haría si padece de infección severa (en las encías o incluso en la mandíbula: esto se nota cuando los conejos la tienen ladeada o presentan abscesos; ver la sección de Salud y enfermedades) y no hay otro remedio. Algo más: los conejos además de sus incisivos superiores e inferiores, tienen muelas en la parte posterior de la boca con las cuales trituran los alimentos, es difícil verlas a simple vista y no suelen causar molestias. Pero, si nota enrojecimientos en la boca, falta de apetito y abultamientos en las mejillas (abscesos no ocasionados por heridas), llévelo al veterinario para que revise si no tiene alguna infección o absceso en sus encías o parte interna de la boca. Al igual que los dientes y las orejas, también hay que revisar periódicamente (unas dos veces al mes) las uñas. Si nuestro conejo habita en un lugar cuya superficie es rugosa, y tiene espacio para caminar e incluso correr, es muy posible que sus uñas se desgasten de manera natural. En el caso de superficies lisas, esto no es factible y lo más seguro es que las uñas crezcan de forma tal que le causen problemas (los dedos tienden a separarse y a deformarse); no es común que se enrosquen y se entierren, pero en estos casos es necesario recortarlas. Puede utilizar un cortauñas para perros pequeños o gatos, sea de guillotina o tijera (ver foto). El procedimiento es el siguiente: coloque a su conejo sobre su regazo, boca arriba, sujetando con una mano tanto el torso como la uña a cortar. Mire la uña a contraluz: notará la parte de la raíz (rojo) y la parte transparente de la uña. Recorte un poco arriba de la raíz y háblele al conejo con suavidad para tranquilizarlo. Repita la operación con el resto de las uñas y tome en cuenta de que las uñas de las patas traseras se gastan más que las de las delanteras, por lo que hay que recortarlas menos. Si no se siente seguro del procedimiento pida ayuda a alguien más: uno sujetará firme pero gentilmente al conejo mientras el otro procede a recortar las uñas. Puede también llevar a su conejo al veterinario para que él mismo realice esta operación. Eso sí, por favor nunca le pinte las uñas a su conejo: no sólo es denigrante para el animalito, sino que tiene un olfato muy sensible y los solventes del barniz dañarán su mucosa nasal. ¿Se les debe cepillar el pelo? Los conejos, al igual que todo aquel que posee pelo, suelen mudarlo de tanto en tanto. Al barrer o limpiar la casa del conejo no es raro recoger pelusas. Para evitar que durante la temporada de muda no haya tantos pelos flotando en el ambiente (posible causa de alergia en algunas personas), se recomienda cepillar a nuestros conejos con regularidad (unas 2 veces por semana). Utilice un cepillo de cerdas suaves que ya no use o compre uno para gatos en tiendas especializadas para mascotas. Cepille a su conejo siguiendo la línea natural de crecimiento (si lo hace a contra pelo, asegúrese de hacerlo con cuidado para no lastimar o incomodar a su conejo) y hágalo con movimientos largos y suaves, de forma que su animalito lo disfrute. En el caso de que encuentre pulgas en su conejo, pregunte a su veterinario qué tipo de producto puede utilizar, ya que algunos productos (como los utilizados para perros) pueden ser tóxicos. Un consejo práctico para limpiar su casa es utilizar una aspiradora para recoger de manera eficaz el pelo suelto. Si hace esto, asegúrese de mudar a su conejo a otra parte mientras lo hace, para no estresarlo con el ruido. Eso sí, nunca debe pintarle el pelo con ninguna sustancia: los conejos tienen la piel y el olfato sensibles y puede lastimarlo seriamente, además, ¿para qué hacer esto? Por último, la importancia de cepillarles el pelo radica en que como ellos se acicalan todo el tiempo, podrían tragar mucho pelo suelto, el cual les podría causar serios problemas digestivos (ver La terrible estasis intestinal) Voy a ausentarme de casa, ¿puedo dejar solo a mi conejo? Si necesita salir un día o dos, no hay problema. Deje a su conejo con agua en abundancia (sea un bebedero de botella de 1L, verificando que la esfera de metal NO esté atascada y pase sed o si utiliza un contenedor de agua para perros, de hasta 5L, mejor), su arenero limpio y bastante paja. Si sólo son dos días o incluso tres, puede dejarle alimento comercial (conejina) en su plato; los conejos, a diferencia de algunos perros suelen racionarse bien la comida. Respecto a los vegetales, déjele pocos, ya que podrían descomponerse y enfermarle. Aunque se ha insistido mucho en no alimentarlo sólo de alimento comercial, no le hace daño si sólo lo come un par de días. De todas formas y para evitar problemas, déjele avena en espiga en abundancia. Asegure las puertas para evitar escapes y aún así verifique que no haya cables sueltos, sustancias químicas a su alcance u objetos que puedan caerle encima. El lugar debe estar bien ventilado pero a la vez no debe haber corrientes de aire que lo resfríen. Si piensa ausentarse más de 3 días, pida a alguien que vaya a alimentar y a verificar que su conejo esté bien (no olvide hacer una lista de los alimentos que pueda comer su conejo y dejar instrucciones precisas) o si no, déjelo en una pensión de confianza, sobre todo si su médico veterinario cuenta con este servicio. ¿Cuánto tiempo vive un conejo? Al contrario de otras especies como los hámsters y ratones, los cuales viven en promedio de dos a cuatro años, los conejos suelen ser mucho más longevos. Recordemos que este folleto está dedicado a conejos como animales de compañía, así que no se fíe de aquellos criadores comerciales que dicen que los conejos viven de dos a tres años. Un conejo sano y bien cuidado bien puede vivir unos 7 o 9 años o incluso hasta los diez o incluso más años de edad. Pero todos tarde o temprano tenemos que dejar este mundo. |
||
A mis conejitos y cuyita, siempre en mi corazón
Urinitas funerarias |
SI NUESTRO CONEJO MUERE. La muerte es, por fortuna o por desgracia, parte de la existencia de todos los seres vivos. Es muy triste cuando un amigo animal muere, ya que nos ha brindado cosas que a veces un amigo humano no puede darnos. Cada uno es único y especial y es probable que nadie pueda reemplazarlo.
¿Qué es lo primero que debo hacer al fallecer mi conejo? Respecto a qué hacer con el cuerpo, recomendamos antes lo siguiente: si su conejito tenía compañero (a), no retire el cuerpo de inmediato, sino por favor déjelo cerca de él (o ella) y espere a que se despida, lo cual es de suma importancia. El animalito (o los animalitos, si eran más) se acercará y olfateará. Quizá trate de moverlo o incluso trate de montarlo. No lo censure si hace esto último: todo lo que haga con el cuerpo es para verificar si está vivo o no. Quizá se eche a su lado y no se separe. Déjelo también. Sólo debe retirar el cuerpo hasta que el animalito sobreviviente lo ignore o no le muestre el menor interés, lo cual puede llevar de unos minutos a varias horas. Este paso es muy importante, ya que les permite comprender que su compañero (a) ha partido y que el cuerpo que está ahí no se moverá más. De esta forma se les facilitará también su periodo de duelo y se recuperará más pronto. Hay casos en que si no se hace este pequeño ritual, el animalito sobreviviente deja de comer y/o se entristece de forma tal que se deja morir. ¿Qué hacer con sus restos? La importancia de los ritos. Una vez que retiremos el cuerpo decidamos lo siguiente: enterrarlo en nuestro jardín o llevarlo a cremar. Respecto a esto último podemos preguntar a nuestro médico veterinario si cuenta con este servicio o buscar en el directorio acerca de crematorios para mascotas: actualmente hay varios y a precios bastante accesibles; como se muestra en la fotografía, nos entregarán una pequeña urna con los restos de nuestra mascota así como un certificado de defunción. Incluso en las universidades (sobre todo aquellas Facultades que cuenten con la carrera de Veterinaria) suele haber crematorios y muchas veces estos servicios están disponibles al público en general. Por supuesto, esta debe ser una decisión que debe tomarse en familia o entre los dueños directos. Recordando a nuestro amigo conejo. Si Ud. lo desea, puede también compartir su historia con nosotros, quienes con todo gusto la incluiremos a manera de pequeño homenaje a su conejito. Esto le servirá no sólo para recordar a su conejito (haya sido suyo o de sus hijos), sino que servirá como testimonio para otras personas que hayan pasado por el mismo trance y al mismo tiempo, le dará alivio a Ud. y a los suyos: tome en cuenta que aunque se tratara del animal de compañía de uno de sus hijos y aunque Ud. no haya estado muy involucrado, es importante mostrarle a su hijo apoyo ante un momento así, ya que no sólo mostrará empatía sino que le demostrará que le importan sus sentimientos y todo aquello que le pase en la vida. Existen también sitios en internet que son “cementerios virtuales” u otros sitios y revistas animalistas (en Morelos, la gaceta “Operación Mascota”, operacionmascota@hotmail.com, o el sitio de Red Amma http://redamma.com/obituarios.html) que cuentan con una sección de obituarios, en donde uno puede escribir unas palabras sobre nuestro amigo que ha partido, compartir la pérdida e intercambiar experiencias con otras personas que hayan pasado por un trance similar. Una nueva oportunidad de amar. Aún con la pérdida y el dolor que esto conlleva, hay que saber que hay cientos de animales que no tienen hogar y que están esperando que alguien como Ud. los adopte y les devuelva su verdadera personalidad, la cual se encuentra escondida en todos los animales del mundo. Esta personalidad sólo puede ser develada por alguien que en verdad ame a este animalito y le dé cuidados, amor, respeto y amistad. Quizá sea prematuro hablar de ello, pero hay que considerar el tener otro animalito una vez superada la etapa del duelo. Es importante saber que este nuevo conejito, aún cuando se parezca físicamente mucho al que se ha ido, seguramente será muy distinto al anterior, lo cual no es malo, sino algo muy bueno, ya que, como dijimos, cada ser es único e irrepetible. Demos entonces la oportunidad a otro conejito (o ratón, hámster, cobayo o incluso perrito o gatito), de compartir nuestra vida con él. |
||
AGRADECIMIENTOS Quiero agradecer nuevamente tanto a Renee Larson como a la HRS, a Raúl mi esposo y por supuesto, a todos los maravillosos conejos con quienes he tenido la fortuna de haber compartido mi vida: gracias por todo lo que nos han brindado y representado en nuestras vidas. M. Cabrera. |
|||
BIBLIOGRAFIA Y SITIOS RECOMENDADOS
|
|||
Para cualquier ayuda o asesoría, por favor consulte los artículos de nuestra página o escriba al correo contacto@alrescate.org |
CAESPA A.C., Derechos Reservados, prohibida su reproducción total o parcial sin autorización. |